En cualquier tema, siempre es conveniente saber por dónde andamos y qué es lo que nos rodea. Es curioso porque a nadie en una situación normal se le ocurriría conducir por una montaña en una oscura noche con las luces apagadas... Eso apunta a guarrazo, ¿verdad? Y, sin embargo, cuánta gente invierte sus ahorrillos en bolsa sin pararse primero a mirar si hay un precipicio a la vuelta de la curva...
Un neófito que quisiera comprar acciones podría pensar ¿y a mí que me importa lo que haya detrás de la esquina en el mercado? Total, yo estoy comprando acciones de UNA empresa. Parte de razón no le falta, cada empresa es única e independiente del resto, pero puede incrementar sustancialmente la rentabilidad de sus inversiones si se para a observar primero al mercado y lo que rodea a esa empresa.
Para que quede claro a qué me refiero, me ayudaré de una analogía. El conjunto de todas las acciones, o mercado, es similar a un rebaño de gacelas. Cada gacela hace lo que le rota, acercándose o alejándose de vez en cuando del centro del rebaño, pero cuando el rebaño se mueve casi todas sus integrantes se mueven con él.
Por lo tanto, es bueno saber qué hace el rebaño. Es decir, independientemente de la acción que nos interese, conviene saber si el rebaño pasta apaciblemente en una verde pradera de crecimiento económico y éste es un buen momento para comprar o, por el contrario, si huele a hiena y al rebaño le va a dar por huir en estampida hacia el precipicio.
¿Cómo podemos saber si nos encontramos en un vergel verde y al mercado le queda terreno para subir los próximos años, o por el contrario, huele a problemas y se avecina una caída considerable?
En definitiva eso equivale a preguntarse: ¿cómo podemos saber en qué fase del ciclo de mercado nos encontramos?
Para que quede claro a qué me refiero, me ayudaré de una analogía. El conjunto de todas las acciones, o mercado, es similar a un rebaño de gacelas. Cada gacela hace lo que le rota, acercándose o alejándose de vez en cuando del centro del rebaño, pero cuando el rebaño se mueve casi todas sus integrantes se mueven con él.
Por lo tanto, es bueno saber qué hace el rebaño. Es decir, independientemente de la acción que nos interese, conviene saber si el rebaño pasta apaciblemente en una verde pradera de crecimiento económico y éste es un buen momento para comprar o, por el contrario, si huele a hiena y al rebaño le va a dar por huir en estampida hacia el precipicio.
¿Cómo podemos saber si nos encontramos en un vergel verde y al mercado le queda terreno para subir los próximos años, o por el contrario, huele a problemas y se avecina una caída considerable?
En definitiva eso equivale a preguntarse: ¿cómo podemos saber en qué fase del ciclo de mercado nos encontramos?
Para responder esa pregunta, hay que entender primero que el mercado se mueve en ciclos con subidas y bajadas parecidos a las montañas. Estas vaivenes del rebaño son los conocidos como ciclos del mercado y habitualmente vienen determinados a su vez por los ciclos de la economía subyacente:
Estos valles y picos del mercado relacionados con la economía real, tienen períodos de expansión y períodos de contracción que duran años y sus oscilaciones son de envergadura, con mercados alcistas de triple dígito y caídas de más del 40%. Cuando la economía crece, los trabajadores ganan más dinero y consumen. Al hacerlo las empresas venden sus productos o servicios y ganan más dinero, con lo que sus acciones suben de valor. Opuestamente, cuando nos hallamos en una recesión se despiden trabajadores y la gente gasta menos, las empresas ganan menos dinero y ello se refleja en bajadas de las cotizaciones.
El indicador del PIB es el que más fielmente refleja si la economía crece o se contrae. Sin embargo, tarda tanto en calcularse que para cuando se publica ya han pasado meses y estamos leyendo el pasado (ergo ya nos hemos caido por el precicio, se conduce mirando adelante, no por el retrovisor).
¿Qué indicadores de la economía real nos pueden ayudar a encender las luces en la montaña y con ello ver en qué fase del ciclo de mercado estamos? Hay muchísimas opciones, pero como sucede con el PIB no todas van igual de bien.
Lo que necesitamos pues, son indicadores capaces de adelantarse ligeramente a lo que posteriormente hará la economía y más si tenemos en cuenta que el ciclo de mercado se adelanta unos meses a lo que posteriormente sucederá en el ciclo de la economía real.
Personalmente, empleo los siguientes indicadores para orientarme:
Personalmente, empleo los siguientes indicadores para orientarme:
- Leading Index
- Tasa de desempleo
- Creación mensual de empleo privado
- Tipos de interés
- Spread entre tipos de 10 y 2 años
- Balance bancos centrales
- % de Bolsa en hogares
- Licencias de construcción
- Tasa morosidad
- Ventas de camiones pesados
Cada uno aporta su información y nos ayuda a ver si la economía va bien o, por el contrario, hay indicios de que algo está fallando y es posible que vengan curvas.
Antes de entrar a explicar por encima los más importantes, apuntar que yo uso esos indicadores para Estados Unidos (a través de la Reserva Federal de Saint Louis). El resto del mundo también publica indicadores similares pero para mi gusto los datos no son tan fácilmente accesibles o fiables y en cualquier caso considero que USA es la que guía al mercado, y Europa y el resto del mundo lo que hacen es seguirla (cuando USA estornuda, el mundo se resfría).
Leading Index
Este es el más completo de todos los indicadores, ya que se compone a su vez de 8 subindicadores:
- Empleo de nómina no agrícola
- Tasa de desempleo
- Promedio de horas trabajadas en manufactura
- Sueldos y salarios
- Permisos de construcción
- Reclamaciones iniciales de seguro de desempleo
- Tiempo de entrega de la encuesta de fabricación del Instituto de Gestión de Suministros (ISM)
- Diferencial entre las tasas de interés del Bono del tesero a 10 años y a 3 meses.
A modo resumen, se considera que cuando el indicador cae y se aproxima a 1, significa que la economía se ralentiza y hay riesgo de recesión próximo (como se ve en las zonas sombreadas de los gráficos inferiores que marcan recesiones).
Tasa de desempleo
Indicador bastante simple que refleja el porcentaje de trabajadores sin empleo respecto al total de la fuerza laboral. Porcentajes muy reducidos reflejan que se está al final del ciclo alcista y no es el mejor momento para invertir a largo plazo. Si además, desde porcentajes bajos vemos que el indicador empieza a apuntar al norte un par de meses, señal clara de peligro inminente.


Creación mensual de empleo privado
Este indicador está relacionado también con el número de trabajadores, pero más que para detectar el final de un ciclo alcista, es interesante para detectar el final de uno bajista y los suelos de mercado (los mejores momentos para comprar que se dan alrededor de una vez por década).
Cuando estamos en una recesión y detectamos que el ritmo de destrucción de empleo empieza a mejorar, el suelo de mercado acostumbra a estar cerca.

Cuando estamos en una recesión y detectamos que el ritmo de destrucción de empleo empieza a mejorar, el suelo de mercado acostumbra a estar cerca.

Tipos de interés
El tipo de interés que uso es, de forma muy simplificada, el precio al cuál el banco central presta dinero a los bancos comerciales (y estos con un mark-up a los clientes particulares y empresas).
Este tipo de interés está muy relacionado con el precio de la deuda que emiten los estados para financiarse en forma de letras, bonos, etc. De hecho, también se puede entender como el interés de la deuda de menor período de vencimiento (1 mes) emitida por un estado.
Su variación por parte de los Bancos Centrales afecta principalmente por 2 motivos a la cotización del mercado:

Este tipo de interés está muy relacionado con el precio de la deuda que emiten los estados para financiarse en forma de letras, bonos, etc. De hecho, también se puede entender como el interés de la deuda de menor período de vencimiento (1 mes) emitida por un estado.
Su variación por parte de los Bancos Centrales afecta principalmente por 2 motivos a la cotización del mercado:
- Incremento del consumo. Si el Banco Central baja los tipos de interés, los bancos comerciales pueden a su vez prestar con menor interés y a la gente y las empresas les sale más barato endeudarse. Menor coste de cualquier cosa implica mayor demanda, así esto hace que se pidan más créditos y financiación para comprarse coches, casas, invertir en una nueva fábrica, etc. Esto a su vez se traduce en más ventas y por tanto mayores beneficios de las empresas. Esta es la idea teórica, el problema es que cuando los Bancos Centrales bajan los tipos de interés es, habitualmente, porque ven que algo no anda bien en la economía y quieren apoyarla.
- Interés de la deuda vs dividendos. Un inversor en bolsa tiene básicamente 2 opciones, renta fija o renta variable (acciones). Renta fija es la deuda emitida por el sector público o por empresas que buscan financiarse. Si el interés que da esta deuda es muy alto respecto al dividendo de las empresas sin crecimiento, los inversores en vez de invertir en acciones prefieren invertir en renta fija, ya que se supone que es una inversión menos arriesgada.

Spread entre tipos de 10 y 2 años
Como comentaba antes, el Banco Central de un país establece a groso modo el interés de la deuda con menor período de vencimiento. El interés de la deuda de mayor duración, como por ejemplo los bonos a 2, 5, 10, 20 o 30 años, se genera sumando al interés de la deuda de menor vencimiento un plus en concepto de prima de riesgo por incertidumbre en el tiempo. Si la economía va bien en el presente, el inversor confía en que es más seguro cobrar la deuda que vence dentro de 2 años que la que vence dentro de 10 (no sabe como estará el patio dentro de 10 años). Como más lejano sea el vencimiento de la deuda, mayor riesgo existirá de que el emisor te devuelva el dinero que se le prestó y por tanto los inversores pedirán más interés por prestar su dinero.
En ocasiones esta lógica se invierte y la deuda con vencimiento más cercano (por ejemplo 2 años) tiene mayor interés que la deuda con vencimiento más lejano (por ejemplo 10 años). Esto se conoce como inversión de la curva de tipos de interés y significa que los inversores creen por ejemplo que hay mayor riesgo en recuperar el dinero prestado dentro de 2 años que dentro de 10.
En resumen, cuando este indicador tiene un valor negativo significa que los grandes inversores institucionales creen que la economía lo va a hacer peor dentro de 2 años que dentro de 10.
Lo bueno del spread entre tipos de 10 y 2 años es que funciona bastante bien como punto de control avanzado, ya que la inversión de la curva de tipos (valores negativos en el gráfico) es una señal de peligro que se activa de media 1-2 años antes de que la economía real entre efectivamente en recesión.

En ocasiones esta lógica se invierte y la deuda con vencimiento más cercano (por ejemplo 2 años) tiene mayor interés que la deuda con vencimiento más lejano (por ejemplo 10 años). Esto se conoce como inversión de la curva de tipos de interés y significa que los inversores creen por ejemplo que hay mayor riesgo en recuperar el dinero prestado dentro de 2 años que dentro de 10.
En resumen, cuando este indicador tiene un valor negativo significa que los grandes inversores institucionales creen que la economía lo va a hacer peor dentro de 2 años que dentro de 10.
Lo bueno del spread entre tipos de 10 y 2 años es que funciona bastante bien como punto de control avanzado, ya que la inversión de la curva de tipos (valores negativos en el gráfico) es una señal de peligro que se activa de media 1-2 años antes de que la economía real entre efectivamente en recesión.

Balance FED
El balance de la FED refleja los activos y pasivos que posee el Banco Central americano y nos sirve básicamente para saber si este agente está inyectando efectivo en la economía (normalmente a través de la compra de deuda del propio estado). Suena un poco raro ya que es similar a hacerse trampas al solitario: el gobierno emite deuda para pagar sus actividades y el Banco Central imprime dolares de la nada para comprar esa deuda (¡cojonudo! ¿qué puede salir mal?).
A nosotros lo que nos importa es que esta impresión masiva de billetes lo que provoca es inflación en todos los activos financieros, es decir, una subida de las cotizaciones de bonos y acciones. Por lo tanto mientras veamos que la FED se dedica a imprimir billetes, y la inflación de la economía real se mantenga estable, podemos esperar que las cotizaciones de las acciones suban.
Atención, si viéramos que la inflación de la economía real se dispara (que los dólares cada vez puedan comprar menos bienes y servicios del mundo real), sería muy preocupante ya que significaría que los mercados (lo que incluye a la gente corriente) están perdiendo su fe en el dolar como valor refugio. Lo que sucedería con el dolar en ese caso sería algo similar a lo que ha sucedido tantas veces a lo largo de la historia, una depreciación brutal del valor del dolar y consecuentemente de nuestras acciones. Como ejemplo, solo hay que mirar a Venezuela o la República de Weimar para ver lo que sucede cuando se imprimen billetes y los mercados no creen en ti. Los billetes pasan a valer menos que el papel sobre el que están impresos.

A nosotros lo que nos importa es que esta impresión masiva de billetes lo que provoca es inflación en todos los activos financieros, es decir, una subida de las cotizaciones de bonos y acciones. Por lo tanto mientras veamos que la FED se dedica a imprimir billetes, y la inflación de la economía real se mantenga estable, podemos esperar que las cotizaciones de las acciones suban.
Atención, si viéramos que la inflación de la economía real se dispara (que los dólares cada vez puedan comprar menos bienes y servicios del mundo real), sería muy preocupante ya que significaría que los mercados (lo que incluye a la gente corriente) están perdiendo su fe en el dolar como valor refugio. Lo que sucedería con el dolar en ese caso sería algo similar a lo que ha sucedido tantas veces a lo largo de la historia, una depreciación brutal del valor del dolar y consecuentemente de nuestras acciones. Como ejemplo, solo hay que mirar a Venezuela o la República de Weimar para ver lo que sucede cuando se imprimen billetes y los mercados no creen en ti. Los billetes pasan a valer menos que el papel sobre el que están impresos.

¿Y ahora qué?
Una vez explicados los indicadores más importantes que uso para situarnos en el ciclo económico, llega la hora de ponerlos en práctica. ¿Cómo? Podemos hacerlo a ojo si somos unos hachas sintetizando, o construirnos un semáforo que nos ayude a cuantificar el contexto de mercado y visualizarlo más fácilmente.
Hay tantas formas de hacerlo como queramos, así que pongo un ejemplo a continuación. Asociamos cada indicador a una variable, que puede valer:
Hay tantas formas de hacerlo como queramos, así que pongo un ejemplo a continuación. Asociamos cada indicador a una variable, que puede valer:
- -1 si está dando señal de peligro para los mercados o economía.
- 0 si está en un terreno del que no se pueden extraer conclusiones significativas
- 1 si marca una señal positiva para los mercados o economía.
Para hacernos un semáforo, multiplicamos un factor de ponderación que asignemos a cada variable según nuestro criterio y sumamos. Por ejemplo, a 16/01/2020, los indicadores y la ponderación que les doy estarían marcando lo siguiente:
AVISO: A pesar de haberlo cuantificado, lo hemos hecho bajo un criterio subjetivo, por lo que no podemos tomarnos este semáforo como las tablas de Moisés y meterle una patada al sentido común. Como he empezado diciendo en esta entrada, el objetivo es encender las luces y tener una idea de por dónde estamos circulando y cuántos y cuáles son los peligros que nos acechan.

Hay indicadores muy importantes como la tasa de desempleo que muestran claramente que estamos cerca del final, si bien aún no marcan peligro inminente.
Tenemos al amigo Pato Donaldo de USA que este año tiene elecciones presidenciales en noviembre y está presionando a la FED para que siga imprimiendo billetes como si no hubiera un mañana y que no pare la fiesta. No se puede permitir una caída en los mercados y hará todo lo posible para que la economía no se despeñe antes de noviembre.
¿Mi conclusión? Soy peor prediciendo el futuro que Paco Porras pero si tuviera que apostar, los mercados seguirán subiendo con algún descanso intermedio hasta noviembre. A partir de ahí habrá que revisar los indicadores y probablemente ir preparándose para una etapa de curvas.
Conclusión
En mi opinión, estamos al final de un ciclo alcista del mercado determinado por el fin del ciclo económico. Este es el mercado alcista más largo de la historia, con una duración superior a 10 años y que ya de por sí nos avisa de que vayamos con cuidado.
Hay indicadores muy importantes como la tasa de desempleo que muestran claramente que estamos cerca del final, si bien aún no marcan peligro inminente.
Tenemos al amigo Pato Donaldo de USA que este año tiene elecciones presidenciales en noviembre y está presionando a la FED para que siga imprimiendo billetes como si no hubiera un mañana y que no pare la fiesta. No se puede permitir una caída en los mercados y hará todo lo posible para que la economía no se despeñe antes de noviembre.
¿Mi conclusión? Soy peor prediciendo el futuro que Paco Porras pero si tuviera que apostar, los mercados seguirán subiendo con algún descanso intermedio hasta noviembre. A partir de ahí habrá que revisar los indicadores y probablemente ir preparándose para una etapa de curvas.
Disclaimer
Toda la información y opiniones ofrecidas en este blog tienen un carácter educativo y no constituyen una asesoría de compra o venta de valores (Art. 63 de la ley 24/1988 del Mercado de Valores, y en el Art. 5.1 del Real Decreto 217/2008, del 15/02).
Bolsify no se responsabiliza del uso que se haga de dicha información y opiniones.


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